El cáncer de pulmón y las nuevas alternativas de tratamiento

El cáncer de pulmón es una de las enfermedades más agresivas y mortales que afecta a la población mundial. Esta neoplasia incrementó su incidencia en la última década en un 30% y cada año se diagnostican alrededor de 2 millones de nuevos casos y ocurren 1.7 millones de muertes. Si continuamos con esta tendencia, para 2030 habrá 2.7 millones de casos nuevos cada año.

En México existe un sub-diagnóstico y el cáncer de pulmón ocupa el séptimo lugar por su frecuencia; aún así se considera el tumor más letal, lo que lo ubica como una de las primeras causas de muerte por cáncer. Cada año mueren cerca de 8 mil mexicanos por esta neoplasia, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud estima que para 2040 el número de muertes por este tumor en nuestro país sea superior a 15 mil por año [1].

 

El principal problema que enfrentan los pacientes con cáncer de pulmón es el diagnóstico tardío, ya que la mayoría de los casos se presentan en etapas avanzadas con afección a otros órganos -metástasis-, lo que complica sus posibilidades de curación.

 

Es importante transmitirle a nuestros pacientes que existen múltiples opciones de tratamiento en función de diferentes factores, como la salud general del enfermo, el tipo y la etapa del cáncer y, cada vez más importante, las preferencias personales.

Entre estas alternativas se encuentra la cirugía para extirpar el tumor y que se considera la mejor opción para las lesiones tempranas, aun más, los avances en procedimientos mínimamente invasivos han logrado ampliar el número de enfermos que pueden beneficiarse de este abordaje.

La radioterapia puede destruir las células cancerosas por medio de haces de energía de gran potencia y los avances tecnológicos permiten tratar de manera más precisa los tumores con una disminución importante de los efectos secundarios.

La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir dichas células y a pesar de que se asocia a efectos adversos, sigue siendo una alternativa muy necesaria para ciertos tumores.

Por otro lado, la terapia dirigida (o terapia blanco) se basa en medicamentos específicamente diseñados para atacar anomalías genéticas de las células cancerosas y ha sido uno de los mayores avances en el tratamiento sistémico del cáncer de pulmón [2].

 

Todas estas opciones de tratamiento han dado resultados positivos contra la enfermedad; sin embargo, aún enfrentamos el reto de reducir los efectos secundarios, brindar mayor calidad de vida y mejor pronóstico de supervivencia al paciente.

 

Recientemente surgió también la inmunoterapia, una nueva alternativa que utiliza el propio sistema inmune para que sea capaz de reconocer las células cancerosas y destruirlas, lo que ha marcado un hito en la lucha contra esta enfermedad (puedes leer un poco más de esto aquí

En 2011, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), aprobó el primer medicamento inmuno-oncológico en extender la supervivencia en pacientes con melanoma en etapa metastásica, mismo que llegó a México un año después [3]

Actualmente se continúan realizando estudios clínicos para encontrar nuevas moléculas y nuevas indicaciones. Uno de los estudios más recientes se enfocó en ofrecer una terapia inmuno-oncológica para cáncer de pulmón en primera línea, es decir, para probarlo como el primer tratamiento que se administra para la enfermedad [4]. Este estudio demostró una supervivencia promedio mayor al ser tratado con inmuno-oncología de 17.1 meses, en contraste con los 13.9 meses con quimioterapia en pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas [5].

Además de la supervivencia a largo plazo, la inmuno-oncología proporciona al paciente muchas ventajas como la especificidad, que hace que el tratamiento actúe primordialmente sobre las células tumorales y menos sobre las células normales; la memoria inmunológica, que logra que una vez estimulado el sistema inmunitario, éste sea capaz de volver a activarse en posteriores ocasiones reconociendo y luchando contra el tumor [6].

La intensa y constante investigación clínica sobre inmuno-oncología puede ayudarnos a ampliar la lista de tipos de cáncer que actualmente son tratados, brindando avances para el sistema de salud pública y mayor esperanza con resultados cada vez más prometedores para todos los pacientes.

 

Lo más importante es hacer del conocimiento de todos (pacientes, médicos, gobierno y autoridades de salud) no solo del grave problema de salud pública que representa el cáncer de pulmón, sino también de los grandes avances en diagnóstico y tratamiento que existen para estos enfermos.

 

Todo paciente con sospecha o diagnóstico de cáncer de pulmón, sin importar lo avanzada que parezca la enfermedad, debe ser evaluado por un especialista en oncología; créanme, siempre existe una alternativa que ofrecerles para mejorar su salud. 

 

[1]https://www.gob.mx/salud/prensa/145-cada-ano-mueren-cerca-de-ocho-mil-mexicanos-por-cancer-de-pulmon?idiom=es

[2]https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/lung-cancer/diagnosis-treatment/drc-20374627

[3]https://www.mdanderson.org/newsroom/md-anderson-immunologist-jim-allison-awarded-nobel-prize.h00-159228090.html?cmpid=newsroom_immunotherapy_nobel_twitter

[4]https://www.cancer.gov/espanol/publicaciones/diccionario/def/terapia-de-primera-linea

[5]https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1910231

[6]https://seom.org/seomcms/images/stories/recursos/ONCOVIDA_29_Inmuno_oncologia.pdf